

Extraído del diario LA REPÚBLICA, Domingo 14 de Junio del 2009
Artista de trinchera
El creador de la banderola que sigue generando conflicto entre la hinchada merengue, la blanquiazul y la Policía Nacional, se revela en esta nota como un hombre comprometido con su arte, con deseos de superación y un amor sin tapujos a la camiseta por la que incluso ha conocido a la madre de sus hijas: la de Universitario de Deportes.
Por Rafael Robles
Rutherford es un devoto agradecido, un creyente con la fidelidad a prueba de balas y el sacrificio en la punta del pincel. Sentado en el asiento trasero de un auto de este diario nos explica que ha venido al mundo para contribuir con su arte a que Universitario de Deportes sea cada día más grande. “Para mí este sentimiento es más que un partido de fútbol o los cánticos en la tribuna. Todos tenemos un talento aquí, el mío es pintar”, argumenta frente a una de sus banderolas favoritas, esa en la que Lolo Fernández se apodera de una esquina, dejándole a una “U” de color rojo el centro de la tela de 18 metros de largo. Hacerla le tomó tres días de trabajo intenso, diez kilos de copaje sintético y una paciencia de araña para que el resultado sea el esperado por la hinchada.
La misión del pintor
Como buen hincha, o buen creyente, Rutherford va todos los domingos al estadio a comulgar al lado de los demás miembros de la Trinchera Norte. Y lo hace con su mujer y sus dos pequeñas hijas, conocidas en su barrio del Rímac como “Las apasionadas”. Pica pica y pedacitos de papel vuelan por los aires. El equipo ha saltado a la cancha y es hora de alentar. La bandera se extiende.
Cubre cientos de cabezas cremas, las libra de todo mal y Rutherford sonríe satisfecho. “Quiero hacerle entender al hincha que ya no somos peruanos sino merengues pertenecientes al planeta crema, en el que Lolo es Dios, Misterio es el hermano ausente y la Trinchera esa energía que gira alrededor de la U”, comenta muy alejado de la dureza y el léxico agresivo que se esperaría de un líder de barra. Él, al contrario del estereotipo que se tiene, es una persona a la que se podría calificar de alegre, con cierta predilección por la lectura (Hermann Hesse y Mario Vargas Llosa, entre otros) y la música de Andrés Calamaro y Leuzemia. “Lo que se rescata dentro del grupo es que hay varios artistas entre los hinchas. Hay, por dar dos ejemplos, un poeta y un cronista, con los que hemos creado un grupito para difundir el arte”, añade.
La iniciativa no queda solo en buenas intenciones. Hace unos meses Rutherford creó el Departamento de Arte y Diseño de la Trinchera Norte, con el que busca iniciar en el dibujo a los jóvenes que estén interesados en grabar la pasión merengue en muros y banderas. Quizás más tarde puedan seguir sus pasos en el mundo del tatuaje o en el diseño de polos para la exportación a Europa. “Las cosas caen por su propio esfuerzo. Yo quiero demostrar que la Trinchera no solo vende violencia, sino también arte y el cariño que sentimos por nuestro equipo”, cuenta Rutherford, quien alguna vez infiltró una “U” entre las frutas que le encargaron pintar en la fachada de una tienda en El Agustino. Todo vale en el nombre del amor.
Entre el arte y el hampa
La historia del artista crema comienza en Chiclayo hace treinta y cinco años. Proveniente de un hogar humilde, desde niño tuvo que debatirse entre la influencia de una familia materna que vivía de la delincuencia y la imagen de un padre consagrado a la pintura. “Tengo un recuerdo de él dibujando la catedral. Me quedé sorprendido y comencé a tratar de entenderlo. En ese momento supe que quería ser como él”.
Pero Rutherford no se atrevió a pintar sino hasta los veinticinco años, ya viviendo en su casa del Rímac y siendo cabeza de la barra de Universitario, a la que ingresó primero cuidando a su hermano menor y luego por creencia propia. Los dibujos tribuneros llegaron un buen día. Era la mejor forma de mezclar sus dos pasiones. La “U” y el arte. Una emoción en banderolas y paredes desnudas. “Para mí una buena pinta es un ejemplo que le da un hincha a otras hinchadas. Lo malo es que algunos envidiosos los borran. Yo pienso que si hay gente que los hace mejores, que los hagan al costado y que ahí comience la verdadera guerra, de la energía que uno puede dar, de lo que uno siente por su equipo. Una guerra limpia”, propone mirando las fachadas de Magdalena desde la ventana del auto, quizás en busca de alguna donde quedaría bien una “U” de tres metros de alto. Un lienzo en blanco para intervenir.
Amores de barra
Un espacio que Rutherford sí tiene lleno es el lado derecho de la cama. Hace nueve años, en un viaje a Chiclayo que hizo para visitar a un amigo crema, conoció a la que hoy es madre de sus dos hijas. Cuando habla de ellas algo cambia en su mirada. Así, con la sonrisa congelada y las palabras atropellándose en su boca, es imposible imaginárselo en alguna bronca con la policía o aventando piedras a las viviendas que circundan el Estado Monumental. “Cuando me la presentaron le pregunté de qué equipo era y ella me dijo que de la ‘U’. Yo no le creí, pensé que lo hacía por quedar bien, pero una vez me invitó a almorzar y todo en su casa era crema”, recuerda.
Como suele suceder, fue ella quien le sirvió de “pizarra” para practicar sus primeros tatuajes. Comenzó con un Lolo Fernández en el brazo, al que le siguieron cinco más. ¿El más especial? Uno de Winnie Pooh, en honor a sus hijas.
La bandera que se fue
Se ha hablado mucho de una bandera que le incautaron a algunos miembros de la Trinchera Norte y que terminó en manos de los barristas de Alianza Lima. Esa bandera la hizo Rutherford. Él la diseñó, la trabajó y sudó sobre su piel por amor a la “U”. Por eso no entiende cuando ciertos hinchas que no tuvieron nada que ver en su elaboración ahora se quejen ante las autoridades y los medios de prensa. “Yo ya superé ese problema. Allá ellos si pisan el palito. Personalmente no voy a tomar represalias contra nadie. Quiero derrotarlos, sí, pero con inteligencia, por eso estoy trabajando en un nuevo proyecto que va a reventar en el cráneo de todos, con un mensaje que sólo las personas inteligentes podrán descifrar”. Luego adelanta que hay una serie de proyectos que quieren poner en marcha con la Trinchera Norte. “No son sueños porque los cumpliremos. Queremos dar paz con nuestro arte y demostrar el amor que sentimos por nuestro equipo”.
Rumbo a la esquina donde Rutherford se despedirá de nosotros, nos cruzamos con un cartel publicitario que reza: “Tienes que volar alto”. “Yo no soy ave, hermano, yo quiero tener los pies bien puestos en la tierra”. Lo dice con aire solemne, para cerrar con broche de oro una conversación en la que se dejó en claro que lo suyo está muy lejos del hincha común. Pero algo malogra la escena. “Ahí hay unos cagones que de todas maneras me van a reconocer. Mejor déjenme más allá”. La voz le cambia. Mira a todos lados con una inquietud que roza la paranoia.
Varias cuadras después, a salvo de posibles represalias, por fin puede bajarse. No hay que esperar mucho para que termine de perderse entre el tráfico del Centro de Lima, siempre atento, con la mirada buscando a los posibles hinchas del equipo rival y a las personas que no saben que él, más que un barrista, es un hombre dedicado a su pintura. Su realidad es esa. El arte y la “U”, con todos los peligros que ambos conllevan. Con todas sus satisfacciones también.
5 comentarios:
quien mas que tu soli , el unico que hace arte en las calles ,te deseo todo lo mejor desde europa tu soli CHAKETA
Maestro con el pincel, la garganta la garra y el corazon.
bien hermano te agradesco por el arte y el amor hacia nuestro glorioso club.
sabemos todos aquellos que tenemos este romance hacia Universitario de deportes que es nuestra razon de ser de muchos de nosotros y amaremos esta camiseta hasta el fin de nuestros dias...por lolo por misterio por el amor que jamas morira hacia ati crema de toda mi vida.....TE AMO UNIVERSITARIO DE DEPORTES
UN ARTE, UNA PASIÓN...
UNA PASIÓN, UN ARTE
UNIVERSITARIO DE DEPORTES
SIEMPRE CAMPEÓN
http://lvcortedelolo.jimdo.com
Oe causa soy Johao de chiclayo barrio juega tu correo q lo perdi la vez pasada kiero hablar contigo unas vainas grande maestro con tremendas obras q te mandas y todo eso made in Chiclayo y Los Destructores pte en norte siempre
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