Pasó corriendo por mi lado, estaba emocionado, cantaba sus canciones, las mismas que de pequeño escuchaba junto a su abuelo y su papá. Se tornaba inquieto en demasía cuando jugaba el campeón.
Ya va empezar el partido tío. ¿Dónde lo vas a ver?
Con sosiego le respondí:
En mi casa nomás.
Se apuró y entró al callejón de un solo caño gritando…
Sale el campeón, sale campeón, sale el campeón!
Un joven ya demostraba que amaba a la U.
En el año 92 cuando llegué me tocó parar en Santa Catalina.
Unos muy buenos muchachos habitaban y siendo vecinos compartían la amistad, el juego de la pelota.
Compartían más que nada el amor hacia la camiseta crema.
Resultaron ser más merengues!
El gordo Raffo, el Chino Milton, Java el narizón, Erick el peludo, Pepito y Martín (zambichi), hermanos ellos, el Porqueta y Julito.
Como era un grupo locazo yo me adecué rápido y se amarró ese lazo que jamás se rompería.
Como vivíamos en la frontera con San Isidro esa parte de La Victoria resultaba ser la más alejada, cobijando a los más locos personajes de la historia pelotera.
Pasaron los meses disfrutando del verano. Tardes peloteras hasta el cansancio con su limonada helada, romances y los tonos rastas q estaban de moda.
Un buen día al Porqueta se le ocurre ponerle un nombre a esta parte de la ciudad y la bautiza como la ZONA ALEJADA, que famosa se volvió más allá de lo efímero aunque imperecedero.
Más tarde, con el tiempo, llegaron a la zona unos muchachos más y el grupo creció ya con Nishiki y los huanuqueños, se formaría el famoso equipo pelotero, el mismo que asumiría la responsabilidad y el reto de jugar el futbol con una pinta en una pared de la calle Miguel Checa. Era inminente que la idea que se había plasmado era la de defender con uñas y dientes el equipo del barrio; suerte la nuestra la de poseer la indumentaria crema y se dejó claro que nada nos separaría a pesar de los años. Después de pactar algunos partidos con Blas el tornero, que trabajaba en la zona, quedamos y salió nuestro primer partido oficial.
Era un domingo, el encuentro se jugaría a las 10 de la mañana. Algo tensos llegamos al parque ecológico Sinchi Roca, en Comas, en algarabía para soltarnos sacábamos a aflorar el sentimiento, el querer jugar futbol y que mejor que jugarlo vestidos de crema. Yendo hacia la cancha nos cruzamos con nuestros contendores, se veía que la conocían, grandazos y robustos aparte cancheros, también con orden táctico definido. Nosotros nada, qué nervios, vino el play de honor que lo ejecutó la señora Susana… Todos listos y empezó la contienda. Sin orden ni fisico, perdíamos a cada rato la bola, no teníamos un panorama. Estábamos corriendo a la nada, pero poco a poco comenzó a hilarse nuestra propuesta. Garra y jugadas. Tampoco estábamos muertos. Lo que se jugaba en la pista salió y de qué manera. El trajín se comenzó a adueñar de todo, el sol encima y sin que estén preparados ocurrió algo insólito, el goleador sufre un cólico de hígado y tuvo que salir y ser reemplazado por Erick, el peludo. Qué fatal! Y encima ya habían vacunado con un gol más monse que se chorrea de las manos de Java, nuestro arquero. El Barcelona de Comas estaba q le ganaba al Universitario de la ZONA ALEJADA. Sin pensar en tanto más q se perdía, y con una mamá siempre nerviosa, se hace un cambio en la U: Sale Julito entra zambichi. Al estilo Markarian, el Sr. Raúl, con chupetín y todo, le da a zambichi, unas indicaciones junto con su asistente, el señor Jorge. El sistema cambió se adelantaron las líneas y El Porqueta se anima a subir y el zambichi se ubicó único en punta… Se jugaban los descuentos cuando el arbitro señala con vehemencia el lugar donde se había cometido la falta en contra de Universitario. Tiro libre, se paran frente al balón El Porqueta y Max, un refuerzo nuestro, engañando salió un disparo de esos a la esquina donde están las arañas y GOOOOOOOOOOOOOOOOOL!!!
El banco se levantó al unísono y juntos celebramos ese lindo gol del Max. Se recuperó la confianza, desde el banco se arengaba con el VAMOS MERENGUES VAMOS CARAJO, siguió la emoción, quedaban ocho minutos y el otro equipo dominó la bola queriendo asegurar pero Erick el peludo, cual centella, recupera en la mitad de la cancha una pelota dividida, la toca y le da pase a pepito q juega con el hermano y da un pase magistral al chino, que estaba más arriba… Zambichi se proyecta en una pared inolvidable, se mete, rompe la defensa y al ras de la raya salió corriendo hacia el banco que se volvió a parar gritando GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL!!! La pelota infló la red, 2 -1 carajo. Qué desborde! El abrazo se hizo una montaña humana llena de sensaciones de alegría. Le volteamos el partido al Barcelona de Comas carajo, la garra era de nosotros, qué lindo estar vivo y contarlo.
Los adversarios no bajarían los brazos ni la taba que no fue de éxito porque el de negro sentenció el partido a los 96 minutos. Qué locura! .Ganamos!
De regreso al barrio la crema se impregnó más aún en nuestras mentes, y el tiempo no borró ese compromiso. Jugamos luego en varias canchas y lo que importaba era salir en pos del honor, el de defender y de vestir el uniforme merengue.
Ahora que soy barrista, pienso y me digo que dulces son aquellos recuerdos, qué dulces los sueños que de joven emprendí. Todos se volvieron realidad, confirmar la amistad, el juego de la pelota y también nuestro fervor por el equipo de nuestros amores. Universitario.
Me emocionó el sobrino que ya está joven. El fútbol es así. Así es el fútbol. Entré a mi casa con mi sonrisa esa que siempre tengo por estar feliz en la vida misma…
Espacio de gente apasionada, fuerte e inteligente que comparte el sentir de ser Hincha de la U.
miércoles, 24 de marzo de 2010
martes, 16 de marzo de 2010
Revivir
Revivir. Bonita palabra. Encuentro latente más que agradable en base al sustento de las ganas de sabernos existentes. Consecuentes con el hecho de sabernos un equipo de los grandes. Y es que el sábado la U demostró que jugando como equipo, gradualmente, puede llegar a su mejor nivel, aunque aún falta mucho para llegar a donde queremos.
El juego impuso la constancia en la búsqueda de la ansiada anotación. Una llegada tras otra hacía presagiar que el grito de gol llegaría por sí solo. Y así fue. Con convicción y garra, pese a no jugar bonito, la U supo enseñarnos que la garra no sólo se demuestra fuera de casa. Ahora la estrategia es cambiar la estrategia en algunos puntos de real consideración si se quiere aspirar a seguir avanzando en las copas. Eso es fundamental. Nuevos aires sin dejar la coherencia en el estilo de la propuesta. Reynoso sabe lo que hace.
Es por eso que todos debemos ponerle más ahínco al juego preciso. Directiva, comando técnico, plantel, hinchada. Está en nosotros el reafirmar lo que entendimos el año pasado. Que para lograr grandes cosas hay que luchar y plantear claras las variantes. Con huevos y con pasión. Y es que de eso se trata todo esto… De saber a lo que jugamos cuando el rival suponga conocernos en el libreto. Sólida defensa. Mediocampo atinado en sus opciones. Delantera cojonuda. Eso nos hará respirar el pasto vivo que nos haga volver a crear y recrear situaciones que nos lleven a los triunfos, que nos lleven a la gloria. Que nos hagan revivir.
El juego impuso la constancia en la búsqueda de la ansiada anotación. Una llegada tras otra hacía presagiar que el grito de gol llegaría por sí solo. Y así fue. Con convicción y garra, pese a no jugar bonito, la U supo enseñarnos que la garra no sólo se demuestra fuera de casa. Ahora la estrategia es cambiar la estrategia en algunos puntos de real consideración si se quiere aspirar a seguir avanzando en las copas. Eso es fundamental. Nuevos aires sin dejar la coherencia en el estilo de la propuesta. Reynoso sabe lo que hace.
Es por eso que todos debemos ponerle más ahínco al juego preciso. Directiva, comando técnico, plantel, hinchada. Está en nosotros el reafirmar lo que entendimos el año pasado. Que para lograr grandes cosas hay que luchar y plantear claras las variantes. Con huevos y con pasión. Y es que de eso se trata todo esto… De saber a lo que jugamos cuando el rival suponga conocernos en el libreto. Sólida defensa. Mediocampo atinado en sus opciones. Delantera cojonuda. Eso nos hará respirar el pasto vivo que nos haga volver a crear y recrear situaciones que nos lleven a los triunfos, que nos lleven a la gloria. Que nos hagan revivir.
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